lunes, 15 de julio de 2013

Hoy 15 de julio celebramos el nacimiento de José Enrique Rodó (1872-1917)

Escritor uruguayo quien destacó como ensayista de la generación del 900.Su obra Ariel, considerada la más importante, plantea la necesidad de fortalecer la identidad latinoamericana, a través de principios y valores elevados que enriquezcan  a la humanidad. Lo anterior  lo señaló en el marco del expansionismo estadounidense  y la visión mercantilista y frívola de la sociedad en los inicios del siglo XX. Hoy, su pensamiento no solo está vigente sino que cobra mayor relevancia en un siglo XXI en el que gran parte de la humanidad ha perdido su capacidad creadora.


A continuación, un fragmento del capítulo III de su obra máxima y, posteriormente, unas páginas donde encontrarán tanto la obra como el  análisis de la misma.


“(…) debe velar, en lo íntimo de vuestra alma, la conciencia de la unidad fundamental de nuestra naturaleza, que exige que cada individuo humano sea, ante todo y sobre toda otra cosa, un ejemplar no mutilado de la humanidad, en el que ninguna noble facultad del espíritu quede obliterada y ningún alto interés de todos pierda su virtud comunicativa. Antes que las modificaciones de profesión y de cultura está el cumplimiento del destino común de los seres racionales. «Hay una profesión universal, que es la de hombre», ha dicho admirablemente Guyau. Y Renan, recordando, a propósito de las civilizaciones desequilibradas y parciales, que el fin de la criatura humana no puede ser exclusivamente saber, ni sentir, ni imaginar, sino ser real y enteramente humana, define el ideal de perfección a que ella debe encaminar sus energías como la posibilidad de ofrecer en un tipo individual un cuadro abreviado de la especie.”







No hay comentarios:

Publicar un comentario