Mostrando entradas con la etiqueta Gloria Macedo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gloria Macedo. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de septiembre de 2014

Criadero

Por Gloria Macedo

Es la primera vez que veo Criadero, obra dirigida por Mariana de Althaus. Esta es su quinta temporada y se presenta en el CCPUCP (Lima). Esta nueva versión está enriquecida por más experiencias de las actrices. 

¿Qué es criadero? 

Esta propuesta nos enfrenta a la construcción del concepto de ser mujer en las expresiones que conocemos: madre, tía, hija, amiga, mujer profesional. Y, además, nos muestra la manera como las mujeres establecen relaciones con los demás. A veces, esa relación es complicada; otras, entrañable. El espectáculo se acompaña de música en vivo; video, con testimonios de otras mujeres; y danza.  

Teatro testimonial

Las actrices, a través de lo que se conoce como teatro testimonial, se exponen ellas mismas. Pareciera que no hubiera tamiz que filtra la vida de Denise Arregui, Alejandra Guerra y Lita Baluarte de nuestros ojos. Sus testimonios son, aparentemente, reales. Nos convocan. Nos conmueven. Ellas se exponen. Recorren su pasado con una mirada transparente, sin mucha reflexión, sin crítica, más bien con una actitud comprensiva hacia sí mismas y hacia los otros. 

Criadero femenino

Aunque no es una obra solo para féminas, es difícil, como mujer, no sentirse identificada con alguno de los personajes. Las tres hacen grandes interpretaciones de sí mismas. Esta obra hace que nos riamos con ellas, pero también que entristezcamos con sus pesares. Aunque los personajes son de clase media, nos hacen entender que todas, sin importar, por ejemplo, el lugar donde hemos vivido o el colegio donde hemos estudiado, enfrentamos las mismas situaciones, tenemos los mismos miedos. Nos conmovemos. ¿Una mira piadosa del pasado? Son mujeres a las que se les escapa la la ternura, pero también son fuertes y decididas. 

Criadero es una propuesta fresca. Un logro más de la ya famosa directora Mariana de Althaus. 




sábado, 20 de septiembre de 2014

Eréndira y su abuela no tan desalmada

Por Gloria Macedo  

Quizá sea por el cariño que le tengo a esta obra de García Márquez que fui a ver la puesta en escena con muchas expectativas. Y el resultado fue que no me gustó tanto como hubiera querido. 

La joven actriz que interpreta a Eréndira, es cándida, sí, pero no logra la compasión del espectador. Ella es casi inexpresiva, y el "sí, abuela" que repite no basta para creerla una víctima, como me parece que sí lo logra la protagonista literaria. 

Y la abuela, ¿es realmente desalmada? Sí dice las frases duras que están en el texto, pero ¿eso alcanza para odiarla como se merece?

La obra se lleva a cabo en el calor del desierto, Y es en ese mismo escenario, verosímil, creíble, donde, aparentemente, Eréndira conoce el amor. Ulises es el nombre del viajero, un niño, que viene a su rescate, a pesar de que ella no se queja, no sufre. 

Algo que sí me parece un logro, a parte de los cánticos insertados, es la presencia de ese personaje que huele a mala suerte. Siempre está presente e, incluso, Eréndira se abraza a él. En medio de la sala hay un círculo que, cuando da vueltas, simula el paso del tiempo. En este se recrea la escapada final, quizá la mejor escena de la obra.

Se presenta en el Teatro Británico de Miraflores (Lima). 





martes, 5 de agosto de 2014

Aracataca

El lugar quema, vimos mariposas amarillas. Es la casa de Gabo. Se nos fue el 17 de abril de 2014. Hoy, lo recordamos.



viernes, 18 de abril de 2014

Eclipse total


Por Gloria Macedo
La pasión embarga a los protagonistas de Eclipse total. Su amor está lleno de violencia y de deseos frustrados. ¿Paul Verlaine es víctima de sus pasiones? ¿Amar a Rimbaud para él es un castigo?

Confundido en sus propios deseos, Verlaine no sabe si seguir tras el amor que despertó en su joven esposa. No sabe si vivir como una familia con ella y su hijo o dejarse llevar por el impetuoso Arthur, quien, desprendido de la vida, quizá por una dura infancia, pretende aprovechar su juventud escribiendo y dedicado a los placeres.
Pero esa extraña fuerza que une a estos dos poetas simbolistas, desborda los límites de la pasión. Verlaine dispara a Rimbaud y con ello decide el final de su historia juntos. Para aquel la relación no solo es tormentosa sino, también, lacerante. A Verlaine lo embarga la nostalgia, la pérdida del amante lo ha llevado a acercarse a Dios en la cárcel. Esto quizá ha sido una solución para él, quien pudo así evitar tomar decisiones: Verlaine no pudo renunciar al amor de su esposa, pero tampoco abandonó a su joven amante.
Los diálogos de los poetas malditos están llenos de verdad, pero no de tanta poesía como quisiéramos.
El joven Rimbaud es exaltado en la figura de Fernando Luque, sentimos con él. Verlaine vive en su propio cuerpo el dolor del desamor: tiene un tumor en la rodilla. Muere.

Eclipse total en el centro cultural de la PUCP.




martes, 18 de marzo de 2014

Leer Los detectives salvajes

Por Gloria Macedo

Leer Los detectives salvajes es una tarea obligatoria si se quiere conocer a uno de los autores principales de la literatura latinoamericana.

La novela cuenta la historia de un grupo literario, con cuyos personajes puede identificarse cualquier estudiante de Literatura. Los realvisceralistas o vicerrealistas son personajes que construyen la historia relatada por García Madero personaje de quién incluso, al final, se duda sobre su participación en el grupo.

Pero son Ulises Lima y Arturo Belano (álter ego del autor) los principales actores de este gran relato. Ellos van en busca de Césarea Tinajero, fundadora del movimiento que inspirara a los miembro del real visceralismo.

Sus aventuras, recorren el mundo y terminan en pueblos polvorientos y calurosos de México.


Sus páginas son un despliegue de técnicas literarias y de construcción de personajes, como vemos en la segunda parte donde muchas voces se juntan pero no se superponen ni se atropellan, sino que se dejan hablar unas a otras.

Pero es la primera parte donde se muestra una clasificación de autores a la queremos hacer referencia. Esta clasificación sin tinta de inocencia pueden leerse entre esbozos de sonrisas y, también, de reflexiones poéticas.
Hablar de poesía en una novela es el gran tema, pues nuestros protagonistas son también poetas.
Esta clasificación irreverente y hasta hereje le quita toda seriedad a nuestra tradición poética, llena de autores a quienes les debíamos reverencias. Aquí una muestra:


"Ernesto San Epifanio dijo que existía literatura heterosexual, homosexual y bisexual... Dentro del inmenso océano de la poesía distinguía varias corrientes: maricones, maricas, mariquitas, locas, bujarrones, mariposas, ninfos y filenos... Walt Whitman, por ejemplo, era un poeta maricón, sin asomo de duda, y Octavio Paz marica. Borges era fileno, es decir de improviso podía ser maricón y de improviso simplemente asexual. Rubén Darío era una loca, de hecho la reina y el paradigma de las locas...

—Y en Latinoamérica, ¿cuántos maricones verdaderos podemos encontrar? Vallejo y Martín Adán. Punto y aparte."